Negros intensos en impresión digital

Muchas veces al ver un trabajo de  impresión notamos que los negros no son lo suficientemente intensos, lo que nos puede llevar a conjeturas erróneas sobre la calidad del equipo de impresión, las tintas utilizadas y hasta la eficiencia del operario de impresión. Sin embargo esto se debe a varias razones que se pueden subsanar en el diseño, vale decir en el archivo de impresión.

El sistema 'sustractivo' de crear colores

El sistema que utiliza la impresión por cuatricomía o cuatro colores como el offset o la impresión digital funciona así: Se va añadiendo tinta de los colores primarios (magenta, amarillo y cian), y la suma va restando luz hasta crear el negro. Los colores intermedios de los tres primarios son los complementarios (rojo, verde y azul), que crean al combinar 2 de los colores primarios

Sin embargo, sí es posible usar como punto de partida los tres colores sustractivos (Cian, Magenta y Amarillo). En principio basta usar un soporte lo bastante blanco como para que represente un 100% de luz e ir añadiendo tintas para restar luz hasta llegar al 0% de luz (es decir 100% de negro). En teoría si superponemos tres tramas de semitonos de esos tres colores sustractivos podremos obtener cualquier imagen en color susceptible de ser impresa en serie con una fidelidad "suficiente".

       

Cian. El primer color básico de la cuatricromía. Una especie de azulete medio.

Magenta. Un rosa fucsia. Los científicos franceses que descubrieron la forma de producirlo le dieron ese nombre para conmemorar la victoria de Napoleón III en la batalla de Magenta (Italia).

Amarillo. El tercer color. Por cierto, si quieres que te tomen por profesional, adopta el tic de llamarlo siempre "allo".

Negro. El cuarto color. La clave de una buena cuatricromía. Por sí sola, la tinta negra nunca es lo bastante intensa.

Y sí eso es verdad, ¿para qué hace falta el negro? Pues por dos buenas razones. La primera es que la teoría se basa en unas supuestas tintas cian, magenta y amarilla "puras", "ideales" que no existen en la realidad. Las mejores tintas lo más que consiguen es un tono oscuro de matiz amarronado de aspecto sucio al ojo humano (que es muy perceptivo en lo que a la distorsión de tonos que psicológicamente "deberían" ser neutros).

     

Este aspecto tendrá el color más oscuro que logres sumando las tintas cian, magenta y allo. No es neutro. Es un marrón "sucio".

Este aspecto tendrá el negro logrado con tinta negra (especialmente si lo refuerzas con otras tintas).

Porque este es el aspecto que puede tener la tinta negra sola al 100%. En muchos casos (papel prensa, por ejemplo), no alcanza la densidad suficiente. Es una especie de gris sucio. Necesita el refuerzo de otras tintas que le den "cuerpo" y densidad.

Para eso usamos una cuarta tinta negra, para lograr un verdadero negro, con fuerza en las sombras. La segunda razón es más pedestre. Usamos el negro en lugar de una combinación de las tres tintas porque es más barato usar una tinta que tres. Por eso usamos además el negro, porque es caro intentar mantener el registro (superposición perfecta) de tres planchas (en offset) para producir cosas (imágenes, texto, líneas) que podemos conseguir de forma muy sencilla sólo con una plancha. Si se trata de impresión digital el equivalente de esta razón es la calibración de los cabezales para el registro y el buen estado del cabezal negro para evitar el banding (rayas en la impresión)

Por lo tanto

El sistema de cuatricromía se suele denominar "CMYK" por las iniciales inglesas de Cyan (cian), Magenta, Yellow (amarillo) y Key (clave, ya que en impresión tradicional el color negro era "el color clave"). A veces lo verás también con el acrónimo español CMAN.

Convierte tus archivos a CMYK para tener una idea más cercana de los colores que puedes esperar en la impresión y cuando se trata de negros, tanto en filetes como rellenos agrega un porcentaje de todas las tintas (CMY) a los negros para fortalecerlos y darle mas intensidad. Una propuesta inicial puede ser 100% de Negro y 50 % de Cyan, 50% de Magenta y 50% de Amarillo, estos valores pueden variar dependiendo del estado del cabezal negro del equipo de impresión por lo que lo óptimo le corresponde indicar a su proveedor de impresión. El dialogo es clave para conseguir los mejores resultados.